Descontento de bases barinesas abre brecha en el chavismo La polarización entre Adán Chávez y Julio César Reyes le da un toque especial a las elecciones regionales en el estado Barinas. Por segunda vez se enfrentarán en una contienda electoral, pero en esta ocasión no habrá un tercero que cautive a una parte de los electores. En 2008, Rafael Simón Jiménez y Reyes fueron en contra de Chávez y éste aprovechó la división para vencer.

El candidato de la Unidad quiere demostrar que los votos que el 7 de octubre obtuvo el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, no son endosables para su hermano Adán Coromoto. Para lograrlo Reyes se ha metido en las comunidades para corroborar sus necesidades, asumir compromisos, en fin, hacer algo que no se ha atrevido a realizar todavía el abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Reyes ofrece responder a todos los ciudadanos y Chávez pide cuatro años más para cumplir con los proyectos que le han quedado pendientes ejecutar o concluir. El actual gobierno de Barinas tiene en contra las cifras de homicidios que en el cuatrienio supera las 1600 víctimas, según datos publicados por la oposición.

Los factores de la Unidad trabajan para ganar la gobernación con Julio César Reyes, a quien esperaban en sus filas luego de haberse convertido en disidente del chavismo.

“Rojitos” de cuidado

A un mes para finalizar la campaña de las elecciones regionales, el PSUV en Barinas, trata de impedir que un temblor en las bases de su militancia ofrezca ventajas a los factores de la Mesa de Unidad Democrática.

Aunque parezca extemporáneo, la posibilidad de que el alcalde de Barinas, Abundio Sánchez y el alcalde del municipio Obispos, Alexis Avendaño, ambos del PSUV, al parecer no serán considerados para la reelección en 2013, ha puesto el panorama electoral como un juego de béisbol donde el eterno perdedor de las últimas 14 temporadas, por primera vez tenga en posición anotadora la carrera para dejar en el terreno a quien se ha erigido como invencible.

Antes de las elecciones presidenciales ya se corría el rumor que le robó la paz al buró político del PSUV y el pasado 5 de agosto el jefe del partido, gobernador de Barinas y candidato a la reelección, Adán Chávez, reconoció que había malestar en la gente pero no por estas razones, que calificó servían de estrategias para la oposición, sino porque a alguna familia no se le había dado la vivienda esperada. Y la promesa de “amor” no se hizo esperar. La semana pasada, Chávez tuvo un acto para presentar el plan de gestión y centró su discurso en prometer la construcción de 48 mil viviendas en Barinas en los próximos cuatro años de gobierno, con las que asegura honrará los compromisos pendientes.

Ante lo que la oposición ha denominado una candidatura impuesta a “dedo”, parte importante de las bases del partido socialista tienen en su poder la decisión de defender la hipotética victoria de Adán Chávez votando por él, o de hacer las negociaciones pertinentes, a través de sus líderes Abundio Sánchez y Alexis Avendaño, antes de diciembre.

Marcadas diferencias

El despliegue publicitario del partido “rojo” ha sido abrumador en relación a lo que puede hacer el comando de la alternativa democrática, dando así una ligera sensación de que “adentro” todo marcha con normalidad. Con distintos voceros han defendido la posición de que todo es una mentira de los factores de la “Unidad”.

Los pendones y pancartas de Adán Chávez han superado a los que fueron utilizados en las recién finalizadas ferias de Barinas para promocionar a artistas como: Chino y Nacho, Luis Fonsi y Reinaldo Armas.

Por una curul

La opción “seleccionar todo” que aparecerá en el tarjetón electoral para que los ciudadanos puedan votar “entubado”, pudiera hacerle un gran favor a los candidatos del chavismo que son más conocidos por los residentes urbanos que rurales. Con esto, si Adán Chávez gana, ellos también. Los candidatos de la Unidad no solo votan en los circuitos que aspiran sino que desarrollan una albor social allí.

Entre la elección presidencial del año 2006 y los comicios regionales de 2008 el chavismo perdió 18 puntos porcentuales de intención de voto en el estado Barinas. Esta pérdida, casi le cuesta la gobernación al hermano del presidente Hugo Chávez en 2008 cuando apenas logró capitalizar 50,8% de los votos válidos.

No obstante, el descenso sostenido del chavismo entre 2006 y 2008 se detuvo con este procesos electoral, permitiendo que el voto rojo se recuperará en el referendo de 2009 (60% de los votos), parlamentarias 2010 (55%) y presidencial 2012 (59%).

Para la elección regional del 16 de diciembre Barinas fue divida en cuatro circunscripciones de votación que se dividen la elección de siete diputados nominales.

Si se utilizan como referencia los resultados del 7 de octubre y de los comicios parlamentarios el chavismo ganaría con facilidad la mayoría de las curules ante el consejo legislativo de la entidad. La proyección de resultados indica que la oposición (en ambos escenarios) solo podría aspirar a uno de los dos diputados listas que se eligen, dejando al chavismo con ocho representantes.

No obstante, si se utiliza como referencia el voto municipal del año 2008 entonces la situación sería distinta. Hace cuatro años la oposición logró ganar con solvencia la circunscripción 3 (municipios E, Zamora y A.E.Blanco) y la circunscripción 4 (municipios Sucre, Pedraza, Paredes y Bolívar).

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