Encuestas dan a Hugo Chávez ventaja de entre 11 y 14 puntos En el alto mando chavista no tienen dudas: este domingo el presidente va a ser relecto con una cómoda ventaja. Se lo dicen sus encuestas.

La apuesta opositora –los estrategas de Henrique Capriles saben que Chávez llega arriba en los sondeos– es sencilla: hay un “voto oculto”, gente que no dice la verdad por temor a perder beneficios de los programas sociales del gobierno.

La cúpula del chavismo ha trabajado con varias encuestadoras. Francisco Ameliach, coordinador de estrategia electoral del Comando Carabobo (como se llama el equipo de campaña chavista en honor de una batalla clave para la independencia del país), lo ha hecho con el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD), una de las casas encuestadoras con mayores “aciertos” en la historia electoral reciente. El último dato del IVAD, deslizan en el Comando Carabobo, es que Chávez se impondrá por una diferencia de 14 puntos.

El coordinador nacional del comando y ex vicepresidente, Jorge Rodríguez, ha contado con un equipo profesional de “chilenos en el exilio en los que confía mucho”. Su última cifra: 11 puntos de ventaja.

El ala militar del chavismo –representada por Diosdado Cabello, ex gobernador del estado Miranda, derrotado por Capriles– trabajó con “un grupo de matemáticos y expertos nacionales” y puso su aporte en números absolutos: Chávez obtendrá 8.2 millones de votos contra 6.3 millones del aspirante opositor.

En el estado mayor chavista dicen que no son cuentas alegres e incluso celebran: “Es una hazaña después de 14 años de desgaste en el gobierno”.

Otra es la lectura desde el flanco opositor. Un editorial reciente del diario El Nacional –abiertamente opositor, al punto de que su presidente, Miguel Henrique Otero, jugó un papel dirigente en el paro petrolero de 2002-2003 y en esta campaña ha repartido volantes, según los chavistas– resume la lectura demoscópica opositora tras un examen de las principales encuestas que “han llegado a nuestras manos”.

Ese análisis, dice el editorial, “nos permite afirmar que el panorama electoral ha cambiado rotundamente y que las cifras en este momento no son favorables a quienes están en el poder. Las diferencias que en el pasado daban un margen amplio y cómodo al aspirante a la relección se han ido reduciendo al punto de que las propias encuestadoras que antes lo daban triunfante hoy no se atreven a señalarlo en posición ganadora y le asignan a su joven opositor al menos 4 puntos de ventaja”.

La oposición deshace sus mitos

Por el lado de la oposición se confía aún en el “voto oculto” y en el segmento de indecisos, pero el equipo de Capriles (bautizado Comando Venezuela) tiene además la preocupación de convencer a un sector de sus seguidores de que esta vez las elecciones sí serán limpias y confiables. Lo ha hecho durante semanas en los medios a su disposición (la mayoría privados) y en inserciones de prensa reguladas por el Consejo Nacional Electoral.

En uno de esos desplegados, la Mesa de Unidad, como se conoce al bloque opositor que agrupa a una treintena de formaciones políticas, se dedica a desmontar los “mitos” que su sector duro construyó durante años. Algunos ejemplos: “Las actas se transmiten a Cuba por el nuevo cable submarino”, “Existe una sala de totalización (recuento) secreta” y “Como la transmisión de datos es bidireccional, el Consejo Nacional Electoral puede cambiar el resultado de las actas”.

Veamos la explicación que se da en el caso de la transmisión a Cuba: “Falso. Las actas transmitidas están protegidas por cinco capas de seguridad independientes, por lo que es imposible descifrar la transmisión, cambiarla o retransmitirla sin que nadie se entere. Además, las actas transmitidas corresponden a mesas escrutadas cuyas actas ya han sido impresas y están en manos de los testigos (representantes de los partidos). ¿Qué sentido tiene transmitir las actas a cualquier sitio si cualquier posible cambio puede ser detectado?”

El mejor sistema del mundo

Por si algo faltara, el ex presidente estadunidense James Carter declaró que de las 92 elecciones que el centro que lleva su nombre ha observado, “el proceso electoral en Venezuela es el mejor en el mundo”.

Rápidamente, el presidente Hugo Chávez llama a Carter y luego informa de su charla en un consejo de ministros. “Carter, como dice Fidel (Castro), es un hombre de honor”.

Venezuela cuenta con un sistema electrónico de votación. El elector presenta su identificación y luego pasa a una máquina “captahuellas” que verifica la coincidencia entre la cédula y la identidad biométrica. De ahí pasa a una pantalla donde aparece la “boleta” electoral, donde el rostro de Capriles aparece 22 veces y 12 el de Chávez (por el número de partidos de los que son candidatos). El elector oprime la carita de su preferencia y la máquina le devuelve un comprobante de su elección, que el ciudadano deposita en la urna. Por última, el votante firma y le entintan el dedo.

Este procedimiento ocurrirá el domingo en 13 mil 683 centros de votación de todo el país y en 39 mil 600 máquinas del sistema automatizado.

Ya entrados en la modernidad y terminadas formalmente las campañas, los venezolanos se volcaron en las redes sociales para seguir con el proselitismo. Nada extraño en un país que tiene poco más de 29 millones de habitantes y 6.5 millones de usuarios de Twitter.

La cuenta del presidente, @chavezcandanga, tiene 3.5 millones de seguidores y un crecimiento de 11 por ciento durante la campaña. @hcapriles, por su lado, cuenta con 1.4 millones de seguidores y una actividad más intensa que la de Chávez.

Los partidarios del presidente venezolano crearon la etiqueta #ElMundoConChávez, y sus adversarios respondieron con #HugoChávezFríasTeQuedan2Días.

Los errores de Chávez

A unas horas de los comicios Caracas vuelve a bañarse con un fuerte aguacero vespertino. Lo demás es igual: tráfico pesado y centros comerciales atestados, con largas filas, pero no las “compras de pánico” que reportan algunas agencias.

En corto, ni chavistas ni opositores ven una confrontación por los resultados electorales, aunque en el discurso del oficialismo se insiste en que sus adversarios tienen planeado no aceptar un resultado que saben adverso.

“Ahí andan diciendo que van a ganar estas elecciones; pero tienen un plan desestabilizador porque saben que van a perder”, dice a medios locales Diosdado Cabello, primer vicepresidente del Partido Socialista Unificado de Venezuela.

Chávez tuvo expresiones similares a lo largo de la campaña, aunque la noche del jueves, luego de su apoteósico cierre, se mostró extrañamente conciliador, al punto de que dijo que podría evaluar la amnistía para Pedro Carmona Estaga, el dirigente empresarial que se proclamó presidente en 2002, tras el frustrado golpe de Estado.

No es lo suyo, pero el Chávez candidato anda incluso en plan de reconocer fallas en su gobierno: “Creo que uno de nuestros mayores errores es la falta de seguimiento con firmeza de las obras” del gobierno central.

La jornada cierra, en la televisión pública, con un documental titulado Concierto para delinquir, sobre el paro petrolero de 2002-2003. Varios de los acusados de “saboteadores” en la pieza documental son ahora importantes figuras de la oposición, lo cual incluye, claro, al candidato Capriles.

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