José Vielma Mora: “La desinformación de la oposición nos ha dado fuerza para seguir ganando” Al llegar para la entrevista, José Vielma Mora ofrece disculpas por el retraso y pide unos minutos más para reunirse con los comandos político y de campaña porque debían afinar detalles a 15 días de las elecciones. En un cuaderno lleva anotaciones y en cada flanco está un asesor, uno de los cuales graba la conversación con la periodista. Escucha con atención las preguntas y no se apresura a responder ni porque tenga una cita con otros miembros del PSUV. Está seguro de que con la experiencia cuando dirigió el ente tributario sacará adelante al Táchira, aunque admite que será difícil.

—¿Por qué decidió volver a la política?

—Siempre he estado en la política. Yo soy presidente de la Comisión Presidencial de Integración y Asuntos Fronterizos y debo entregar informes todas las semanas. Tengo un programa en YVKE Mundial dos veces a la semana y escribo en periódicos regionales y nacionales permanentemente. Nunca me fui de la política.

—¿Teme que la campaña afecte la imagen que dejó como gerente del Seniat?

—No. Yo voy a ser un gobernador con alta gerencia política. La parte que tengo de gerente no la voy a perder por la condición de ser político o gobernador. Voy a seguir haciendo mi trabajo de alta política y vamos a hacer un trabajo de solución. La gente lo que está clamando son soluciones.

—¿La gerencia del Seniat la puede repetir en la gobernación?

—Igualito. Lo que voy a buscar es resolver los problemas de vivienda, empleo, educación, seguridad… Es un tema de gerencia.

—¿Usted cree que sólo basta la gerencia para ser gobernador?

—No, pero tengo la oportunidad de poder hacerla; y como tengo la habilidad en el tema gerencial y en el diplomático, los voy a juntar para hacer un buen gobierno. Por qué quitarme la oportunidad de ser un buen gobernador en gerencia, si puedo hacerlo. Además, voy a manejar todo el tema de gobierno desde el esquema del servicio, la acción y los hechos. No es que me voy a alejar de lo político-ideológico o de hacer conferencias, reuniones, sino que el accionar por la colectividad va a ser de hechos.

—¿En algún momento se distanció de la política y del presidente Hugo Chávez?

—Jamás. Incluso el primer vicepresidente Diosdado Cabello lo aclaró el lunes. Dijo que nos han querido poner a pelear. Constantemente nos reunimos Diosdado Cabello y yo; incluso después de la reunión con el PSUV estuvimos reunidos tres horas, conversando de forma muy simpática, como siempre lo hemos hecho. La gente no sabe la relación que tengo con Diosdado, que va más allá de lo político. Es una relación familiar. Fue mi compañero de cuatro años, de graduación, estuvimos presos por dos años en la misma habitación. Su hermano que falleció se llamaba igual que yo. Tenemos una relación más que lo que la gente piensa. Lo que pasa es que no la hemos exteriorizado y no queremos que se haga pública.

—Al Táchira lo han calificado de un estado difícil para el chavismo. ¿Por qué cree usted que lo mandaron para acá y no para otra entidad federal?

—Porque yo quise venir al estado Táchira

—A usted se lo propuso el Presidente o usted le dijo que se venía al Táchira?

—No. Hay una inmensa ignorancia sobre cómo se maneja el PSUV. La gente cree que es un partido improvisado, que no hace estudios, análisis, encuestas y que no conoce a cada uno de sus miembros; y esa equivocación de la oposición nos ha dado mucha fuerza porque, de hecho, ganamos las elecciones el 7 de octubre, tenemos el mayor número de gobernaciones. Toda esa desinformación de la oposición nos ha dado una fuerza para seguir ganando. El PSUV tiene la mayoría en la Asamblea Nacional. En cambio, la oposición es una fragmentación de 24 partidos; y eso la gente no lo evalúa. Tenemos el objetivo clarito, y es trabajar por la gente, fortalecer nuestro partido y el pueblo soberano.

—¿En qué punto está el proceso constituyente?

—Está avanzando todos los días. Estamos afinando cada día más; lo hemos hecho de forma pasiva, paso a paso hemos ido avanzando porque la Constitución debe ir a la par de los procedimientos y de la ejecución de un proceso para buscar el bienestar y la igualdad social en Venezuela.

—¿Cómo está la salud del Presidente?

—Está muy bien.

—Desde el impasse Chávez-Uribe la situación en la frontera es difícil, incluso dicen que dejó de ser la frontera más dinámica y movida. ¿Qué piensa hacer para reanimar la producción?

—Lo más bonito es que es una frontera de ciudadanos. Un profesor amigo mío, Pavel Rondón, hablaba de la frontera de ciudadanos. Eso me impactó mucho porque siempre queremos ver la frontera únicamente como una frontera económica, de transporte. Es verdad, el tema de la frontera es por falta de producción, más que todo en el Táchira. La frontera en el Zulia es otro modus vivendi. Acá esta frontera es atractiva: está limitada por un río, hay montañas, de ambos lados hay poblaciones importantísimas y mucha industria. En Táchira ha bajado el tema de producción y no es culpa del Gobierno nacional porque el que debe activar e impulsar toda la realidad económica (textil, plástico, calzado, metalmecánico, carrocero) es el gobierno regional. Cuando estuvo Ronald Blanco La Cruz, él me llamó para hacer un convenio de exoneración del IVA y del ISLR durante cuatro años. El actual gobernador no ha hecho eso. Estoy convencido de que con un equipo de buenos técnicos, políticos y profesionales, y con la buena voluntad del gobierno regional, vamos a activar al Gobierno nacional y la municipalidad para empezar a mejorar el equilibrio. El tema fronterizo del equilibrio económico no es porque nuestra moneda esté devaluada, es de que en esa frontera, del lado venezolano, se disminuyó a menos la producción.

—¿Y cómo hacer entonces con el precio de la moneda en frontera?

—Es un tema de oferta y demanda. Cuando empecemos a producir, que nos va a costar mucho, porque no es igual que lleves una continuidad o ritmo de crecimiento, a un bajón de cuatro años; y yo voy a recibir una frontera en un sótano. Se acordará de mí que va a haber diferencial cambiario y empezará a favorecer a Venezuela.

—En Táchira hay paramilitares, guerrilleros, bandas criminales. ¿Qué se hará con eso?

—Y hampa común.

—Pero no es tan “común” cuando están organizados.

—Vamos a trabajar muy duro, de frente, con mucha voluntad para empezar a colocar orden. Primero, las reglas claras del juego: no va a haber persecución, no va a haber ataque desmedido a las bandas criminales, al hampa. Va a haber una persuasión, se va a prevenir el delito a través de la educación. Debe haber una relación de intercambio de información Colombia-Venezuela. Vamos a activar todas las fuerzas policiales y militares con el Ministerio Público para poder accionar de forma correcta y disminuir el tema tan grande de corrupción y de delitos que se cometen en esa línea delicada de la frontera y en municipios que no son fronterizos. El tema de las bandas criminales, el narcotráfico, los paramilitares, la vacuna y la extorsión parece que forman parte de la vida del municipio. Eso no lo vamos a resolver en seis meses, eso se resuelve en cuatro años; primero, con una alta conciencia educativa, comunicación y tecnología. Vamos a colocar antenas de telefonía celular en frontera como Betania, Villa Páez, El Reposo, San Vicente de la Revancha, Río Chiquito, Ureña; y en zonas que no son fronterizas, como La Tendida, municipio Rómulo Costa. Si usted está fuera del área de cobertura, eso lo sabe la banda criminal y usted puede ser extorsionada o robarle su carro. Hay un convenio de Venezuela con China que es un sistema de conexión de todos los comercios, personas, empresas; es una especie de botón de alarma y no le va a costar nada al Táchira. Eso lo pagan los gobiernos y eso lo tenemos adelantado. También unas policías mejor equipadas con HCM importante; y, sobre todo, entrenada, adiestrada y capacitada. Los ciudadanos deben contribuir con vigilar dónde están sus hijos y evitar que deserten de la actividad escolar o académica, y contribuir con los gobiernos locales en brindar información. Yo vengo acá con mucha fe a eliminar el cobro de vacuna, la extorsión, y debemos luchar muy duro contra el narcotráfico. Venezuela tiene sobrada experiencia, es el primer país en América Latina con la mayor detención de capos y retención de droga. Vienen nuevas instalaciones de alta seguridad para el Táchira.

—El tag de la gasolina se implementó para controlar la fuga de combustible a Colombia, pero si usted viaja ve pimpinas, carros con placas venezolanas y colombianas vendiendo gasolina del otro lado. Incluso existe el pimpineo en Táchira, se ofrece a 1,20 bolívares por litro para que la persona no vaya a Colombia a llevarla.

—El tema de la gasolina, gas, aceites, lubricantes vamos a tener que hacer retenciones ejemplarizantes para disminuir ese flagelo, propio de las fronteras. Un galón de gasolina en Colombia cuesta mucho dinero; y en Venezuela no cuesta nada, es irrisorio. La proliferación y riesgo de venta de combustible o mercancía corre por parte del desempleo. Según las estadísticas que he revisado y tiene el Gobierno, el grupo de personas que participa de esta actividad no son analfabetas o no tienen un grado de instrucción primario; son gente profesionales que se han prestado al fácil y riesgoso negocio del comercio ilegal de venta de mercaderías. Esto hay que revisarlo, estoy seguro de que las universidades tienen bastante material sobre esto, hay gente con mucha experiencia acá, pero lo que si es cierto es que el chip bajó la intensidad del contrabando. Otra cosa, al tachirense honesto y legal le conviene el chip. Aquel que no está de acuerdo o esa medida le quita el lucro, por supuesto que está en contra. Otra medida que creo que se puede hacer es que Venezuela le venda más gasolina a Ecopetrol de Colombia. Sobre eso había una nota que quedaba un dividendo y se iba a incorporar para el bienestar de la frontera.

—Usted dice que el chip ha disminuido el contrabando. ¿Qué cifras maneja?

—Me parece que los periodistas hacen preguntas a favor de la ilegalidad. Si estamos apostando que no existan autoridades en Táchira es muy mala señal. Para mí el tema del periodismo, de los medios de comunicación, es un asunto de educación, y en vez de aplaudir al contrabando por qué no aplauden el chip. Esa es mi pregunta. El chip ha bajado las colas, digan lo que digan.

—Pero si usted pasa la frontera ve gran cantidad de pimpinas y gente vendiendo gasolina venezolana. ¿Maneja alguna cifra específica?

—A las pruebas me remito: las colas han disminuido. Este es un tema de ciudadanos porque puede ser, no estoy seguro, que muchas personas que tienen el chip y venden la gasolina y están trabajando; y no tienen necesidad de hacerlo, pero lo hacen. Es un tema de que queremos exigirle al Gobierno sus deberes, pero no estamos dispuestos a contribuir con el Estado.

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