Las elecciones y el mundo Cuando el caudillo de Sabaneta dijo que en estas elecciones se juega “el futuro de la humanidad y no estoy exagerando nada”, se refería al destino internacional de la revolución bolivariana. Y tiene razón, si se pierde el sustento financiero para la expansión del castro-chavismo por la región y para el apoyo a las perores causas de la humanidad- como el caso de Siria e Irán- la revolución planetaria se irá por las cañerías de la historia.

Y digo castro-chavismo, debido a la insistencia de ambos líderes y sus seguidores en asegurar que ellos son una misma carne. La última fue la del embajador de Venezuela en Cuba que dijo que “votar por Chávez era igual que votar por Fidel”. Y hay razón en esto último pues la derrota de Chávez sería la ruina de Cuba y pondría en problemas a otros países como Nicaragua y Bolivia, y otros miembros de la ALBA. Y más allá al eje Caracas-Damasco-Teherán, así como los negocios de Rusia y China, y pare de contar.

No se trata de “la salvación de la especie humana” y “lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz planetaria”, Chávez dixit, sino de mantener varias economías que predan de la chequera de petrodólares venezolanos por afinidades ideológicas o políticas.

El caso más emblemático es Cuba con sus más de 30.000 médicos en Venezuela que le producen $5.000 millones de ingreso anual, el mayor porcentaje de las divisas de ese país. Además de que se le regalan $3.000 millones más. El régimen ha regalado un total de US$ 82.000.000.000 en el exterior.

El mundo sabe que el triunfo de Chávez permitiría la expansión de lo que el chavismo llama el Socialismo del Siglo XXI, que no es sino la búsqueda de la expansión de modelos tiránicos que subyuguen a la población en nombre del socialismo -o comunismo como dijo Fidel- y que no pasan de ser un destructivo capitalismo de estado totalitario.

La opinión pública del mundo, que parcialmente se había tragado la píldora del inevitable triunfo de Chávez, ahora ya sabe que éste es derrotable y que Capriles sube como la espuma.

Reuniones como la de Capriles con Santos y otros contactos menos visibles son señales que apuntan a que un triunfo de Capriles, aún por estrecho margen, deberá ser respetado. Las chicas del Mercosur se lo han dicho en privado y en público- Cristina Kirchner lo acaba de asegurar en Nueva York.

La expansión de la revolución bolivariana y la influencia castro-chavista se esfumará con la avizorada derrota del régimen. La nueva Venezuela lo que defenderá serán los intereses del Estado de Venezuela y propagará la defensa de los derechos humanos en especial el derecho de los pueblos a vivir en democracia.

alfredomichelena@gmail.com

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